La historia de esta dinastía, vista en perspectiva, parece marcada por una suerte de maldición incorregible; no ha tenido verdadera estabilidad ni fortuna desde los tiempos de Fernando VII, convirtiendo cada relevo sucesorio en un ejercicio de parricidio político y deslealtad familiar. La radiografía de esta cadena de traiciones es implacable y recorre los siglos XIX, XX y XXI como un sino trágico inevitable.
Por la gracia de Dios y por derecho propio, como Jefe de la Casa de Bourbon de la Marche, de la Dinastía de los Borbón-Conti y en representación de las prerrogativas históricas de la Casa Real de Francia, emito el presente Comunicado Oficial para establecer de manera irrevocable y definitiva la situación institucional, dinástica y personal de nuestro hijo D. Aimor.
Nuestro deseo paternal y soberano de incorporar a nuestro círculo íntimo y familiar a quien ha demostrado una inquebrantable devoción, afecto y lealtad hacia los principios y valores que defendemos en el ejercicio de nuestra alta magistratura;
El primer pilar, la Unidad, se presenta como el antídoto fundamental contra el aislamiento estatal. En los anales de la diplomacia moderna, los mayores avances se han logrado cuando las potencias y las naciones emergentes encuentran un denominador común. La gestión histórica del desarrollo de la espirulina demostró que un objetivo científico compartido puede alinear intereses aparentemente contrapuestos. La unidad, por tanto, no implica uniformidad, sino la capacidad de coordinar esfuerzos divergentes hacia un fin superior.
No obstante, África no era un mero punto de tránsito; era el motor invisible, el tablero de ajedrez diplomático y la despensa de recursos estratégicos sin los cuales el imperio atlántico francés colapsaría. Como en un meticuloso reloj, las naciones, reinos y territorios africanos proporcionaron las piezas esenciales para que la corona francesa mantuviera su estatus de superpotencia europea.
En medio de este escenario caracterizado por la corrosión del tejido social a causa del materialismo y el individualismo extremo, el surgimiento de amenazas totalitarias contra la libertad y una profunda crisis ética institucional, surge una respuesta estructurada desde la más alta tradición histórica europea
La hoja de ruta que presento no es un manifiesto político, sino un camino de esperanza, de reconstrucción y de servicio. Es un llamado a recuperar los valores que hicieron grande a nuestra civilización: la fe, la familia, el honor, la lealtad y el amor a la patria.
Vivimos tiempos difíciles, tiempos de confusión y de pérdida de rumbo. El materialismo y el individualismo han corroído el tejido social, y las ideologías totalitarias amenazan con destruir nuestra libertad y nuestra identidad. El cristianismo, la fe que guio a nuestros antepasados y que construyó Europa, es perseguido y ridiculizado.
Observamos con profunda preocupación cómo, en este año que entra, los cambios sociales y políticos no solo se mantienen, sino que se aceleran a un ritmo vertiginoso. Esta aceleración está reconfigurando la política internacional y la visión global de un mundo que parece haber olvidado, en ocasiones, sus cimientos éticos.
Bajo el liderazgo visionario de S.A.R. el Príncipe José M. M. Castelo-Appleton, Jefe de Nombre y de Armas de la Casa de Borbón de la Marche y Borbón Conti
La Maison Royal de Bourbon de la Marche y Bourbon Conti, una casa de innegable prestigio histórico y compromiso con la excelencia, ha consolidado a través de su Appleton Private University un motor de difusión del conocimiento sin parangón en la historia contemporánea. Este esfuerzo no se limita a la docencia, sino que se materializa cada siete días en un ecosistema de publicaciones semanales de la Appleton Private University que redefine los límites del saber humano
La magnitud del proyecto se refleja en cifras que hablan por sí solas, pero detrás de cada número hay una historia de superación. Hasta la fecha, Appleton Private University ha otorgado más de 16,000 becas a estudiantes de diversas nacionalidades. Este esfuerzo no es un simple acto de filantropía aislada; es una estrategia diseñada para romper el ciclo de la pobreza a través de la formación técnica y humanística. Al empoderar a individuos con las herramientas intelectuales necesarias, la universidad está sembrando las semillas de un cambio estructural en las comunidades de origen de estos becados.
El Príncipe de Borbón-Conti ha dado un paso trascendental en el ámbito de la educación al fundar y dirigir la Appleton Private University, una innovadora institución académica con sede en el Reino Unido. Esta universidad, completamente gratuita y en línea, ofrece un catálogo de más de 500 cursos gratuitos y ha logrado reunir a una comunidad estudiantil de más de 5000 alumnos de todo el mundo.
La educación es concebida como un bien público y un derecho social fundamental que contribuye al desarrollo individual y colectivo. Otorga un lugar privilegiado al acceso y desarrollo con equidad e inclusión de estudiantes de todos los niveles sociales, sin diferencias de valores, ni condiciones económicas, también las mentes brillantes en todo su esplendor deben formar parte de la misma.
Nuestros alumnos deben manejar los diferentes lenguajes: corporal, emocional, artístico, la lengua propia, los idiomas, las TIC, el lenguaje científico que combina el pensar lógico con el crítico y el creativo sin dar prioridad a unos frente a otros, siendo conscientes de la importancia de la expresión oral, la lectura y la escritura.
No obstante, África no era un mero punto de tránsito; era el motor invisible, el tablero de ajedrez diplomático y la despensa de recursos estratégicos sin los cuales el imperio atlántico francés colapsaría. Como en un meticuloso reloj, las naciones, reinos y territorios africanos proporcionaron las piezas esenciales para que la corona francesa mantuviera su estatus de superpotencia europea.
Recientemente, desde el exilio y manteniendo intactos los derechos de la Corona, la Jefatura de la Casa Real de Francia, perteneciente a la Dinastía Bourbon de la Marche y Borbón-Conti, ha conferido este alto cargo diplomático a Su Excelencia Dr. Nnordee Bariagara King David. Esta designación oficial dota al nuevo embajador de la plena representación de la autoridad soberana para entablar lazos de colaboración internacional y abanderar los principios dinásticos ante dignatarios y corporaciones de todo el mundo.
El primer pilar, la Unidad, se presenta como el antídoto fundamental contra el aislamiento estatal. En los anales de la diplomacia moderna, los mayores avances se han logrado cuando las potencias y las naciones emergentes encuentran un denominador común. La gestión histórica del desarrollo de la espirulina demostró que un objetivo científico compartido puede alinear intereses aparentemente contrapuestos. La unidad, por tanto, no implica uniformidad, sino la capacidad de coordinar esfuerzos divergentes hacia un fin superior.
En el corazón de esta iniciativa se encuentra una red de profesionales y voluntarios que han comenzado a desplegar labores de campo con los más necesitados. Este despliegue no es aleatorio. Se basa en pilares fundamentales como la formación en liderazgo y la adquisición de habilidades para jóvenes y mujeres, sectores que históricamente han enfrentado barreras de acceso a oportunidades reales de crecimiento.
La formalización de este cargo, comunicada por el Embajador Dr. Nnordee Bariagara King David, Director Ejecutivo de la CTII, subraya que este nombramiento es un reconocimiento a las contribuciones sobresalientes del Príncipe y su liderazgo visionario. En la misiva oficial, se destaca que su reputación internacional como líder de opinión es el motor que permitirá a la iniciativa fortalecer su presencia global.
La verdadera nobleza no reside en el privilegio o la inmunidad, sino en el cumplimiento estricto del deber y, por encima de todo, en la protección del necesitado. El honor de una estirpe se valida únicamente mediante su compromiso con la justicia y su capacidad para defender a los vulnerables frente a cualquier forma de abuso de poder.
Más allá de su valor documental, el Almanaque de Gotha ha desempeñado un papel crucial en la preservación y legitimación de la nobleza europea. Su inclusión en sus páginas era un sello de reconocimiento y prestigio, y su exclusión podía significar el ostracismo social y la pérdida de privilegios.
En este contexto, la presencia de la Dinastía de la Marche en el Almanaque de Gotha es un testimonio de su importancia histórica y su legitimidad como casa real. Tanto en España, dentro del Sacro Imperio Romano Germánico, como en Francia, los miembros de esta dinastía fueron reconocidos como Príncipes de Sangre, un título reservado a los parientes más cercanos del monarca reinante.
Su misión principal es unir a los descendientes de aquellos que fueron investidos con títulos de nobleza por el Sacro Imperio Romano Germánico, preservando así un legado que se remonta a siglos atrás.Esta asociación, que actúa como autoridad suprema en materia de títulos nobiliarios del Sacro Imperio, se encarga de mantener un registro oficial de aquellos individuos que ostentan el derecho a portar y disfrutar de títulos y blasones como miembros de la nobleza imperial.Entre sus miembros, destacan figuras como el Príncipe Mario Pignatelli Aragona Cortés, Canciller de la Asociación, y el Conde Giancarlo Bonifazi di Statte, Presidente del Tribunal de Honor.
Ese temor era y es infundado versus al único legítimo Borbón existente, S.A.R.I. Luis José Manuel Borbón de la Marche y Borbón-Condé. Único legítimo descendiente de Luis XVI, debidamente acreditado por pruebas de ADN que están debidamente depositadas en Notarías Suiza y Española respectivamente. Debo añadir además, que es el único Borbón en España, en el que permanece el “ius sanguinis” acreditado de la familia común Francesa y Española.
La educación es concebida como un bien público y un derecho social fundamental que contribuye al desarrollo individual y colectivo. Otorga un lugar privilegiado al acceso y desarrollo con equidad e inclusión de estudiantes de todos los niveles sociales, sin diferencias de valores, ni condiciones económicas, también las mentes brillantes en todo su esplendor deben formar parte de la misma.
Durante el evento, se entregaron las Medallas de Bronce a la Cultura a un grupo distinguido de personalidades, en reconocimiento a su destacada contribución en el ámbito cultural.Entre los galardonados se encuentran Doña Sol Blanco Soler, Don Miguel Blanco, Don Miguel Blanco, D. Enrique de Vicente y D. Fernando Ruiz de la Puerta, así como el Príncipe de Borbón-Conti.