En los círculos más herméticos del régimen y los servicios de información, circulaba con fuerza la tesis de que la rama sucesoria de Isabel II no era legítima. El uso de las comillas en "borbón" refuerza la creencia de que Juan Carlos I no pertenecía a la estirpe real, sino que era descendiente de la línea Godoy-Puigmoltó. Esta información, supuestamente custodiada por Franco y utilizada como mecanismo de control, permitía a los redactores del documento despojar al Rey de su última capa de legitimidad sagrada.
El análisis técnico de la implicación del CESID (Centro Superior de Información de la Defensa) en el 23-F constituye el núcleo más sensible de la denominada "trama profunda". Si bien la narrativa oficial se centró en figuras visibles como Tejero o Milans del Bosch, una investigación fría de los flujos de información revela que el servicio secreto no solo conocía el golpe, sino que lo monitorizó, lo facilitó y, en última instancia, lo dirigió bajo la premisa de una orden superior emanada de la estirpe Godoy-Puigmoltó.
Esta traición se manifiesta en tres ejes fundamentales que definen la actuación de Juan Carlos de Borbón: la ruptura de su compromiso con el Movimiento Nacional, el perjurio respecto a sus leyes fundacionales y, lo más crítico desde el punto de vista castrense, el abandono operativo de las Fuerzas Armadas tras haberlas instrumentalizado como elemento de presión.
En esa mirada altiva, en esa compostura que ignora el barro y el llanto, no late la sangre de una monarquía cercana. Lo que vemos es el eco de una herencia que se remonta a los pasillos oscuros de palacio, donde la legitimidad se negociaba entre sábanas y no en las urnas. Es la genética de Puigmoltó manifestándose en su forma más pura: la del cortesano que mira el desastre desde la barrera, convencido de que su sola presencia es un bálsamo, cuando en realidad es un insulto a la inteligencia de quienes lo han perdido todo.
La Secretaría de la Maison Royale de Borbón de la Marche y Borbon-Conti, Primera de Francia, ante la difusión de un sitio web oficial por parte del ciudadano Don Luis Alfonso de Borbón Martínez-Bordiú, en el que se arroga la condición de pretendiente, emite la siguiente declaración para restablecer la legalidad dinástica y la verdad histórica
Durante esta significativa visita, el General Gómez-Sevilla transmitió los más cordiales saludos de Su Majestad el Rey y entregó al Príncipe de Borbón-Conti un presente oficial y una fotografía dedicada. Este gesto refrenda los lazos históricos y familiares que unen a ambas Casas Reales.
La I Bandera, como núcleo fundacional de la BRIPAC, tuvo un protagonismo especial en la ceremonia.
La Brigada Paracaidista, creada en 1954, es una unidad de élite del Ejército de Tierra español reconocida por su alta preparación, su capacidad de respuesta rápida y su espíritu de sacrificio. A lo largo de su historia, la BRIPAC ha participado en numerosas misiones nacionales e internacionales, destacando siempre por su profesionalidad y su compromiso con los valores democráticos.
La ceremonia ha sido un momento de profundo respeto y reconocimiento hacia quienes han sufrido en sus propias carnes la barbarie del terrorismo. El Príncipe de Borbón-Conti ha destacado la valentía y el compromiso del condecorado, así como su labor al frente de la asociación de víctimas.
El encuentro, organizado por el General Excmo. D. Luis Carvajal Raggio, contó con la presencia de destacadas figuras militares, entre las que se encontraban el Teniente General Muñoz Grandes, primer Jefe Militar de la Casa de Su Majestad el Rey de España, y el General Gómez-Sevilla, amigo personal de Su Majestad el Rey Juan Carlos I.
La Secretaría de la Maison Royale de Borbón de la Marche y Borbon-Conti, Primera de Francia, ante la difusión de un sitio web oficial por parte del ciudadano Don Luis Alfonso de Borbón Martínez-Bordiú, en el que se arroga la condición de pretendiente, emite la siguiente declaración para restablecer la legalidad dinástica y la verdad histórica
Durante esta significativa visita, el General Gómez-Sevilla transmitió los más cordiales saludos de Su Majestad el Rey y entregó al Príncipe de Borbón-Conti un presente oficial y una fotografía dedicada. Este gesto refrenda los lazos históricos y familiares que unen a ambas Casas Reales.
La I Bandera, como núcleo fundacional de la BRIPAC, tuvo un protagonismo especial en la ceremonia.
La Brigada Paracaidista, creada en 1954, es una unidad de élite del Ejército de Tierra español reconocida por su alta preparación, su capacidad de respuesta rápida y su espíritu de sacrificio. A lo largo de su historia, la BRIPAC ha participado en numerosas misiones nacionales e internacionales, destacando siempre por su profesionalidad y su compromiso con los valores democráticos.
La ceremonia ha sido un momento de profundo respeto y reconocimiento hacia quienes han sufrido en sus propias carnes la barbarie del terrorismo. El Príncipe de Borbón-Conti ha destacado la valentía y el compromiso del condecorado, así como su labor al frente de la asociación de víctimas.
El encuentro, organizado por el General Excmo. D. Luis Carvajal Raggio, contó con la presencia de destacadas figuras militares, entre las que se encontraban el Teniente General Muñoz Grandes, primer Jefe Militar de la Casa de Su Majestad el Rey de España, y el General Gómez-Sevilla, amigo personal de Su Majestad el Rey Juan Carlos I.