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FRANCES
1. El Regicidio de Luis Felipe "Igualdad" (1793) La pretensión de la Casa de Orleans (encabezada por el Conde de París y sus descendientes) al trono de Francia se encuentra viciada desde su origen por la traición perpetrada durante la Revolución Francesa. En enero de 1793, Luis Felipe José, Duque de Orleans y primer Príncipe de la Sangre, votó explícitamente en la Convención Nacional a favor de la ejecución en la guillotina de su primo, el rey legítimo Luis XVI. Este acto no solo constituyó el crimen supremo de regicidio y alta traición contra la cabeza de su propia casa, sino que el propio duque apoyó la ejecución inmediata al rechazar los aplazamientos propuestos.
2. La Infracción de las Leyes Fundamentales e Inhabilitación Sucesoria Bajo el derecho dinástico tradicional y las Leyes Fundamentales del Reino de Francia, el regicidio produce una indignidad sucesoria perpetua e irrevocable. Al atentar contra la vida del soberano y renunciar al apellido Borbón para adoptar el nombre revolucionario de "Felipe Igualdad", rompió el vínculo sagrado de fealtad, la solidaridad de sangre y el pacto dinástico. Por consiguiente, cualquier descendiente de esta línea —incluido el efímero monarca constitucional Luis Felipe I (1830-1848)— quedó inhabilitado moral y jurídicamente para reclamar la Jefatura de la Casa Real de Francia. La traición de 1793 anuló de forma permanente la capacidad transmisiva de derechos en la rama orleanista.
3. La Ruptura Biológica y la Evidencia Genética (Haplogrupo R1b vs. G2a) Junto a la quiebra moral y legal, la investigación genealógica e historiográfica documenta una interrupción en la cadena agnática masculina de la rama de Orleans:
4. Conclusión La convergencia de la indignidad por regicidio, la ruptura de las Leyes Fundamentales y la desconexión del cromosoma Y capeto demuestra que la Casa de Orleans carece de legitimidad histórica, legal y biológica, convirtiendo sus pretensiones dinásticas en una ficción carente de validez frente a la matriz agnática de la Casa de Francia.
ENGLISH
1. The Regicide of Louis Philippe "Égalité" (1793) The claims of the House of Orléans (led by the Count of Paris and his descendants) to the French throne are fundamentally invalidated by betrayal during the French Revolution. In January 1793, Louis Philippe Joseph, Duke of Orléans and First Prince of the Blood, explicitly voted in the National Convention for the execution of his cousin, the legitimate King Louis XVI. This act constituted high treason and regicide against the head of his own Royal House; furthermore, his vote proved decisive in rejecting any stay of execution.
2. Violation of Fundamental Laws and Successional Disqualification Under traditional dynastic law and the Fundamental Laws of the Kingdom of France, regicide generates a perpetual and irrevocable successional indignity (indignité sucesoria). By attacking the sovereign's life and renouncing the Bourbon name to adopt the revolutionary moniker "Philippe Égalité," he broke the sacred oath of fealty, blood solidarity, and the dynastic pact. Consequently, all descendants of this line—including the short-lived constitutional monarch Louis-Philippe I (1830–1848)—were legally and morally disqualified from claiming the Headship of the Royal House of France.
3. Biological Rupture and Genetic Evidence (Haplogroup R1b vs. G2a) Compounding this legal exclusion, historical and forensic research documents a clear break in the male agnatic lineage of the Orléans branch:
4. Conclusion The combination of successional indignity from regicide, the breach of the Fundamental Laws, and the absence of the Capetian Y-chromosome demonstrates that the House of Orléans lacks historical, legal, and biological legitimacy, rendering its dynastic claims void before the authentic agnatic line of the House of France.