ART ESP / FRC
En nuestra condición de Príncipe de Bourbon de la Marche y Bourbon-Conti, y en representación de los valores históricos y morales que nuestra Casa custodia, emitimos el presente pronunciamiento ante la situación judicial de Andrés Windsor-Mountbatten en relación con el proceso derivado del caso Epstein.
La verdadera nobleza no reside en el privilegio o la inmunidad, sino en el cumplimiento estricto del deber y, por encima de todo, en la protección del necesitado. El honor de una estirpe se valida únicamente mediante su compromiso con la justicia y su capacidad para defender a los vulnerables frente a cualquier forma de abuso de poder.
Recordamos a la opinión pública que nuestra Casa, actuando con la previsión y la responsabilidad que nos caracteriza, ya advirtió sobre estas oscuras dinámicas hace años. A través de la publicación "El Ojo de un Iniciado", dimos a conocer con antelación los sucesos que hoy se manifiestan ante la justicia, cumpliendo con nuestra obligación de alertar sobre la degradación de los principios éticos en las altas esferas.
Nuestro apoyo absoluto e inquebrantable se dirige a las víctimas. Su valentía al denunciar y su resistencia frente a la adversidad son el motor que permite que la verdad prevalezca. No puede existir una sociedad justa ni una nobleza legítima que ignore el dolor de aquellos que han sido agraviados por quienes debían ser ejemplos de integridad.
Hacemos un llamado a las autoridades competentes para que actúen con la máxima firmeza y transparencia. La ley debe ser igual para todos, sin que los títulos o el linaje sirvan de escudo ante actos que atentan contra la dignidad humana.
Que se haga justicia. El mundo observa, y nuestra Casa permanecerá vigilante para asegurar que los principios de caballería y defensa de los desprotegidos sean respetados por encima de cualquier conveniencia política o dinástica.
Recordamos a la opinión pública que nuestra Casa, actuando con la previsión y la responsabilidad que nos caracteriza, ya advirtió sobre estas oscuras dinámicas hace años. A través de la publicación "El Ojo de un Iniciado", dimos a conocer con antelación los sucesos que hoy se manifiestan ante la justicia, cumpliendo con nuestra obligación de alertar sobre la degradación de los principios éticos en las altas esferas.
Nuestro apoyo absoluto e inquebrantable se dirige a las víctimas. Su valentía al denunciar y su resistencia frente a la adversidad son el motor que permite que la verdad prevalezca. No puede existir una sociedad justa ni una nobleza legítima que ignore el dolor de aquellos que han sido agraviados por quienes debían ser ejemplos de integridad.
Hacemos un llamado a las autoridades competentes para que actúen con la máxima firmeza y transparencia. La ley debe ser igual para todos, sin que los títulos o el linaje sirvan de escudo ante actos que atentan contra la dignidad humana.
Que se haga justicia. El mundo observa, y nuestra Casa permanecerá vigilante para asegurar que los principios de caballería y defensa de los desprotegidos sean respetados por encima de cualquier conveniencia política o dinástica.
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En notre qualité de Prince de Bourbon de la Marche et de Bourbon-Conti, et en représentant les valeurs historiques et morales dont notre Maison a la garde, nous émettons la présente déclaration concernant la situation judiciaire d'Andrew Windsor-Mountbatten dans le cadre de la procédure découlant de l'affaire Epstein.
La véritable noblesse ne réside pas dans le privilège ou l'immunité, mais dans l'accomplissement strict du devoir et, par-dessus tout, dans la protection des nécessiteux. L'honneur d'une lignée ne se valide que par son engagement envers la justice et sa capacité à défendre les vulnérables face à toute forme d'abus de pouvoir.
Nous rappelons à l'opinion publique que notre Maison, agissant avec la prévoyance et la responsabilité qui nous caractérisent, a déjà mis en garde contre ces sombres dynamiques il y a des années. À travers la publication « L'Œil d'un Initié », nous avons fait connaître à l'avance les événements qui se manifestent aujourd'hui devant la justice, remplissant ainsi notre obligation d'alerter sur la dégradation des principes éthiques dans les hautes sphères.
Notre soutien absolu et inébranlable s'adresse aux victimes. Leur courage à dénoncer et leur résilience face à l'adversité sont le moteur qui permet à la vérité de prévaloir. Il ne peut exister de société juste ni de noblesse légitime qui ignore la douleur de ceux qui ont été lésés par ceux qui devaient être des exemples d'intégrité.
Nous appelons les autorités compétentes à agir avec la plus grande fermeté et transparence. La loi doit être la même pour tous, sans que les titres ou le lignage ne servent de bouclier face à des actes qui portent atteinte à la dignité humaine.
Que justice soit faite. Le monde observe, et notre Maison restera vigilante pour s'assurer que les principes de chevalerie et de défense des sans-voix soient respectés au-delà de toute convenience politique ou dynastique.